César Bona. Maestro, escritor y conferenciante

Lo que somos importa tanto como lo que sabemos

Día Internacional del Libro Infantil

Las increíbles aventuras de don Quijote y Sancho Panza como jamás te las contaron. Hoy se celebra el Día Internacional del Libro Infantil, y me parecía un buen momento para volver a uno de esos libros a los que uno guarda un cariño especial.De todos los que he tenido la suerte de escribir, Las increíbles…

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Las increíbles aventuras de don Quijote y Sancho Panza como jamás te las contaron.

Hoy se celebra el Día Internacional del Libro Infantil, y me parecía un buen momento para volver a uno de esos libros a los que uno guarda un cariño especial.
De todos los que he tenido la suerte de escribir, Las increíbles aventuras de don Quijote y Sancho Panza como jamás te las contaron es, sin duda, uno de los que más orgulloso me hacen sentir, porque nació con la intención de acercar a los niños y niñas una historia inmensa desde el juego, la curiosidad y la imaginación.

Hoy quiero compartir un pequeño fragmento de ese libro, como homenaje a todas esas obras que un día llegaron a nuestras vidas para inspirarnos, y con el deseo de que esta también siga despertando en los más pequeños el gusto por leer, por imaginar y por descubrir los clásicos desde la emoción.

En una parte del libro, invitaba a los pequeños a usar el lenguaje quijotesco para salir de sus entuertos diarios, con la esperanza de que el buen uso del lenguaje los llevara a la redención. Decía así:

Y uno de los ejemplos que debían aprenderse los más pequeños era este, en concreto para rechazar una comida que no les gustara, ¡pero rechazarla con clase!

¿No te apetece una comida? (Para usar con tu padre o tu madre o familiares cercanos)

«En verdad, querida madre/padre (o lo que toque), me hallo ante las mejores viandas que haya tenido el placer de conocer; hechas, sin duda, con amor y sin melindres. Conocedor soy de que no es posible encontrar mejor fazedor de guisos de aquí a Constantinopla. Mas entienda, vuestra merced, que por más que intento me resulta forzoso mascar despacio por la excelsa calidad de estos manjares. Pregúntome, entonces, si se halla a bien de presentarme otro alimento que se adapte mejor a la humildad de mi pobre paladar.»

¿Verdad que a ti te convencería? ¡Dímelo en comentarios!

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