Capacitación en inteligencia emocional-social
Como seres sociales que somos, nuestro bienestar social depende de nuestra interacción con los demás. Así pues, en la vida diaria es una herramienta fundamental, y en el trabajo es igual de importante: no solo para conseguir mayor productividad y mejores resultados, que también; pero, sobre todo, para mejorar el clima laboral, aumentar la motivación y la implicación del equipo…
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Como seres sociales que somos, nuestro bienestar social depende de nuestra interacción con los demás. Así pues, en la vida diaria es una herramienta fundamental, y en el trabajo es igual de importante: no solo para conseguir mayor productividad y mejores resultados, que también; pero, sobre todo, para mejorar el clima laboral, aumentar la motivación y la implicación del equipo o propiciar la retención del talento, o para conseguir afianzar el sentimiento de pertenencia.
Podemos conocer la teoría de lo que sucede en el hipocampo, en el hipotálamo, adentrarnos en el sistema límbico o asombrarnos con el comportamiento de la amígdala; podemos conseguir reconocer las emociones, pero hemos de traerlo al día a día, a lo cotidiano, entendiendo que la interacción con otras personas y la reacción ante los estímulos es algo que también se entrena y educa.
A no ser que trabajes en un faro, vas a estar en contacto continuo con las personas que te rodean. En tu día a día o en el trabajo, una convivencia sana es esencial, partiendo de la capacidad humana para relacionarnos: la empatía, la cooperación, el altruismo o la comunicación son características inherentes al ser humano, pero necesitamos desarrollarlas para mejorar nuestras habilidades sociales y relacionarnos de manera adecuada con nosotros mismos y con las personas que nos rodean. Eso es la Inteligencia Social.
La Inteligencia Social es aquella parte de la inteligencia relacionada con la capacidad de establecer conexiones sanas y productivas desde las que existe una co-responsabilidad. Una vez que esas conexiones se establecen de manera adecuada se garantiza el equilibrio en la convivencia, sea en la vida personal o en el ámbito laboral.
